El tabaquismo aumenta el riesgo de padecer enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide o la osteoporosis

Se ha demostrado que el abuso del tabaco puede inducir la pérdida de eficacia de algunos fármacos empleados en el tratamiento de la artritis reumatoide y las espondiloartropatías.  Los correctos hábitos de vida son claves para impedir que los afectados por artritis reumatoide u otras enfermedades inflamatorias acaben desarrollando una enfermedad cardiovascular.

SVR (Valencia, 31-5-2012). El tabaquismo no sólo es un factor de riesgo para padecer enfermedades cardiovasculares o distintos tipos de cáncer, según ha afirmado hoy el doctor Juan Antonio Castellano, vicepresidente de la Sociedad Valenciana de Reumatología (SVR), con motivo de la celebración del Día Mundial sin Tabaco. Según este experto, el consumo de tabaco también puede influir en la aparición de enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide, la osteoporosis o la enfermedad de Buerger. En estos casos, el tabaquismo parece ser un factor etiológico de gran importancia, junto a factores genéticos e inmunológicos, entre otros.

Además, el tabaquismo es un factor de riesgo independiente para sufrir enfermedades cardiovasculares (ángor pectoris, infarto agudo de miocardio, accidentes cerebrales vasculares o arteriopatía periférica). “Hay que tener en cuenta –ha advertido- que la artritis reumatoide, así como otras enfermedades reumáticas inflamatorias, aumentan de manera considerable la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, debido entre otras causas al propio fenómeno inflamatorio. Si a este riesgo inherente a la enfermedad se le añade el hábito de fumar, el riesgo cardiovascular se potencia”.

De hecho, muchos de estos pacientes fallecen de enfermedad cardiovascular como primera causa. “En un día como hoy, desde la SVR queremos advertir a la sociedad que el tabaquismo es un factor de riesgo añadido en las personas  que sufren enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide,  artritis psoriásica, la espondilitis anquilosante, el lupus eritematoso sistémico, la esclerosis sistémica, otras conectivopatías, las vasculitis, la gota y la osteoporosis”.

El doctor Castellano ha informado de que según recientes estudios, en los pacientes reumáticos que ya reciben tratamiento, el abuso del tabaco provoca también la pérdida de eficacia de algunos fármacos, entre los que se encuentran los empleados en la artritis reumatoide y las espondiloartropatías como es el caso del metotrexate o los biológicos.

Con todos estos datos, es fundamental que los médicos reumatólogos, los médicos de Atención Primaria y el personal de enfermería realicen una adecuada información a los pacientes reumáticos. “Es muy importante que los propios pacientes sean conscientes de los riesgos que conlleva el tabaquismo, ya que la educación y el conocimiento de los correctos hábitos de vida son claves para impedir que los afectados por artritis reumatoide y otras enfermedades inflamatorias acaben desarrollando una enfermedad cardiovascular” o empeorando el pronóstico de la enfermedad reumática, ha concluido.