El 40% de las mujeres postmenopáusicas de la Comunitat Valenciana padece osteoporosis

En España existen más de dos millones de mujeres con osteoporosis y más de medio millón de hombres.
Se calcula que el número de hombres esta enfermedad aumente un 20% en el 2015.

SVR (Valencia, 20-10-11) – Alrededor de 350.000 personas padecen osteoporosis en la Comunitat Valenciana y más de 70.000 personas tan sólo en la ciudad de Valencia. La Sociedad Valenciana de Reumatología (SVR) advierte que esta enfermedad no produce clínica si no existen fracturas, por lo que se le denomina la “epidemia silenciosa”. De hecho, la SVR estima que estas cifras podrían ser mucho mayores debido a los casos que todavía no han sido diagnosticados.

El presidente de la SVR, Javier Calvo Catalá, afirma que la osteoporosis puede iniciarse en edades muy tempranas, mucho antes de la edad menopáusica, y que evoluciona en silencio, sin mostrar síntomas que permitan atajarla, hasta que se produce una fractura. “En ese momento, ya habremos llegado tarde –apunta- y sólo podremos reducir mayores riesgos con los tratamientos farmacológicos”.

La SVR estima que la incidencia de esta enfermedad, minusvalorada por la sociedad, va a ir en aumento durante los próximos años debido al aumento imparable de la edad de la población y a la falta de sensibilización de la población. Se trata, comenta Javier Calvo, de una enfermedad que afecta al 40% de las mujeres postmenopáusicas de Comunitat Valenciana. Según los datos que maneja la SVR, una de cada tres mujeres mayores de 55 años y una de cada dos de más de 80 años, tiene osteoporosis. Además, la llamada osteoporosis masculina también está aumentando y afecta ya a más de 90.000 varones en nuestra comunidad. Se calcula que el número de hombres con osteoporosis aumente un 20% en el 2015.

La osteoporosis es una enfermedad progresiva y generalizada que se caracteriza por una reducción de la masa ósea y un incremento de la porosidad del hueso, además de una alteración de la resistencia ósea, lo que provoca que los huesos sean más frágiles, resistan peor los golpes y se rompan con mayor facilidad.

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Osteoporosis, el doctor Calvo Catalá insiste en la importancia de evitar los factores de riesgo que desencadenan esta patología. Se deben empezar las medidas preventivas desde la infancia: fundamentalmente ejercicio y dieta rica en lácteos. Estas medidas se deben prolongar a lo largo de toda la vida, y reforzarlas en algunas épocas como en la postmenopausia, el embarazo, etc. Además, es importante hacer una vida sana, limitando los tóxicos, sobre todo el alcohol, aunque el tabaco y café también tienen su efecto negativo. “También debemos mantener suficientes niveles de vitamina D, que aunque se produce en la piel por influencia del sol, sabemos que hay un gran porcentaje de la población que tiene niveles bajos de esta vitamina, incluso en zonas soleadas como la nuestra –afirma Calvo Catalá- por lo que se precisa suplementar alimentos con vitamina D o tomarla mediante medicamentos”.

Sobre la situación sanitaria en la Comunitat Valenciana, el presidente de la SVR destaca que es una comunidad líder en la “Prevención, Diagnóstico y Tratamiento”. “Se dispone –comenta- de un programa modélico en la Consellería de Sanitat, que ha sido “exportado” a otras comunidades e incluso al extranjero, y ha recibido apoyo y distintos premios, tanto de la IOF (Fundación Internacional de Osteoporosis) como de FHOEMO (Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas)”.

En cuanto al tratamiento, si las medidas preventivas no son suficientes, en la actualidad se dispone prácticamente de un servicio “a la carta” que reduce más de un 50% el riesgo de fractura. Existen tratamientos orales diarios, semanales, mensuales, y, como novedad, se acaba de lanzar hace menos de quince días un tratamiento que consiste en un pinchazo subcutáneo cada seis meses, lo que mejora el cumplimiento terapéutico.

El presidente de la SVR admite que falta concienciación por parte de la sociedad sobre la importancia de esta enfermedad e insiste en que la prevención es la mejor manera de reducirla, pero que para ello se necesitan más campañas y más sensibilización por parte de los agentes sociales y las autoridades sanitarias. “Sólo así podremos reducir unas cifras que van en aumento desde hace décadas” – concluye.