El 10% de la población infantil de la Comunitat Valenciana padece una enfermedad reumática

– Las enfermedades reumáticas, comúnmente atribuidas a la población adulta, también afectan a numerosos niños y niñas que, al desconocer la enfermedad, no son tratados adecuadamente.
– La enfermedad más frecuente es la artritis idiopática juvenil, que afecta a más de doce mil niños en España.
– La artritis idiopática juvenil puede manifestarse en niños muy pequeños, a partir de 8 meses.

SVR (4-7-11) – Las enfermedades reumáticas en la infancia afectan al 10% de la población valenciana menor de 16 años, según afirma la doctora Inmaculada Calvo, miembro de la Sociedad Valenciana de Reumatología (SVR) y presidenta de la Sociedad Española de Reumatología Pediátrica (SERPE). Según datos de la SVR, la denominada artritis idiopática juvenil (AIJ) afecta a cuatro por cada mil niños y es la patología más prevalente dentro del grupo de enfermedades de reumatología pediátrica. Se calcula que existen más de doce mil casos en España, lo que la convierte en una enfermedad menos “rara” de lo que hasta ahora se creía.

“Es muy importante –destaca Inmaculada Calvo- que la sociedad valenciana, especialmente los padres y madres, estén alertas antes los síntomas de estas enfermedades, ya que el diagnóstico precoz es clave para poder tratarlas y atajarlas en sus primeras fases de desarrollo”. Estas enfermedades podrían desembocar en artrosis u otras patologías reumáticas en la edad adulta.

“Es fundamental que una vez que exista la sospecha de una enfermedad reumática, el pediatra derive al paciente a una unidad de reumatología, -afirma- pero no siempre sucede así. Los niños muchas veces llegan a la unidad después de un largo recorrido por otros especialistas, con las complicaciones que eso entraña”. De hecho, la SVR advierte que el retraso en el diagnóstico es el mayor reto al que se enfrentan estos enfermos, ya que la actual eficacia terapéutica es capaz de detener la enfermedad con muchas garantías de éxito.

La artritis idiopática juvenil reúne a un grupo heterogéneo de enfermedades que se inician en la infancia. Estas enfermedades inflamatorias idiopáticas, cuya causa es desconocida, tienen una expresión clínica común, que es la artritis (inflamación articular), acompañada de un componente sistémico.

El diagnóstico se establece cuando la artritis de una o más articulaciones se inicia antes de los 16 años (juvenil) y persiste al menos 6 semanas, excluyendo otras causas de artritis. Los principales síntomas que produce son articulares y en concreto, dolor, hinchazón y aumento de calor y enrojecimiento en la articulación afecta. Suele acompañarse de rigidez y dificultad para realizar los movimientos y, si afecta a extremidades inferiores, cojera.

En ocasiones, el comienzo de la enfermedad es lento, insidioso y progresivo. El niño no se queja especialmente y apenas se aprecia la hinchazón, por lo que puede pasar desapercibida. Tan sólo puede aparecer un franco cansancio que le obligue a reducir su actividad física habitual. La irritabilidad, negativa para caminar, levantarse de la cama o ir al colegio pueden ser signos de alerta para detectar esta enfermedad. Otras veces el comienzo es brusco, agudo, con importante impotencia funcional, hinchazón de varias articulaciones y síntomas sistémicos como fiebre, malestar general, lesiones en la piel o dolor difuso en todo el cuerpo. Si la enfermedad no se ataja y se desarrolla, en algunos casos puede derivar a una minusvalía o discapacidad para toda la vida.

«La enfermedad puede manifestarse en niños muy pequeños (a partir de los 8 meses) y también aparecer en edad escolar o la adolescencia. Por tanto, es fundamental estar pendientes de la patología, del calendario vacunal y de todos los problemas asociados al crecimiento, aspectos que no concurren en el adulto», afirma.

La doctora Calvo se ha mostrado muy optimista sobre la evolución de los tratamientos, ya que en estos momentos la terapéutica es altamente eficaz. Hoy difícilmente vamos a encontrar un niño en silla de ruedas por la AIJ, como ocurría hace diez años. En la actualidad, una vez hecho el diagnóstico de AIJ en el paciente se inicia un tratamiento antiinflamatorio con o sin corticoides, y dependiendo de la intensidad del trastorno, se asocia inductor de remisión,  concluye.