La colaboración entre reumatología y oftalmología reduce el impacto en pacientes con afecciones oculares como la uveítis

La colaboración entre reumatología y oftalmología reduce el impacto en pacientes con afecciones oculares como la uveítis

Expertos consideran que la aplicación de sistemas tecnológicos personales y la inteligencia artificial permiten mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la artrosis

El Segundo Encuentro Formativo de la Sociedad Valenciana de Reumatología, bajo el patrocinio de UCB Pharma, inaugurado por el presidente de la Sociedad Valenciana de Reumatología, Francisco Navarro, confirmó ayer la necesidad de estrechar la colaboración entre expertos en reumatología y oftalmología para evitar el impacto de afecciones oculares como la uveítis. Esta dolencia, que consiste en la inflamación de la úvea, que la componen el iris, el cuerpo ciliar y la coroides, en algunos casos vienen vinculados a episodios de artrosis. La doctora Marisa Hernández, doctora en el Servicio Oftalmológico del Hospital General de Valencia, señaló que un diagnóstico prematuro y la derivación a tiempo de pacientes al servicio médico oftalmológico desde reumatología minimiza los daños oculares en los pacientes.

Hernández explicó que las uveítis vinculadas a cuadros clínicos de espondiloartritis son poco frecuentes, pero se suelen dar en pacientes jóvenes de entre 20 a 44 años. Cuando se establece una correcta coordinación entre ambas especialidades médicas mejora el diagnóstico de estos pacientes. “Es importante llegar a tiempo, porque suele impactar en personas en edad laboral, donde casi el 80% de los casos se produce en la franja de edad de entre los 20 a los 60 años”, comentó.

De hecho, la uveítis es la tercera causa en España de pérdida de visión, puesto que “nos enfrentamos a una patología compleja con pacientes muy heterogéneos”, comentó.

Tecnología e Inteligencia Artificial

A lo largo de la jornada, el doctor Miguel Ángel Belmonte, del Hospital General de Castellón, intervino en la ponencia sobre ‘Uso de dispositivos corporales para la evaluación de la actividad física de pacientes con proceso reumáticos’. Belmonte considera que el futuro de la medicina pasa por los denominados ‘wear-ables’, dispositivos que permiten disponer de datos objetivos en tiempo real. “Por el momento son piezas de ropa inteligente, pulseras o gafas inteligentes”, comentó el especialista médico.

Estos dispositivos ofrecen la ventaja de que ayudan a la autogestión del paciente, monitoriza los síntomas y los patrones de actividad física, y ayuda en la toma de decisiones médica. Esta información, en opinión del reumatólogo de Castellón, considera que en el futuro – cuando aún se mejore las aplicaciones y la recogida de datos- se podrá utilizar para hacer elaborar algoritmos que permitan concretar diagnósticos y tratamientos personalizados. “En esta tarea, a corto plazo, y utilizando el big data y la inteligencia artificial, podremos monitorizar en tiempo real a cada uno de los pacientes y darle una respuesta personalizada”, comentó Belmonte.

En este sentido, añadió que el futuro pasa por los dispositivos implantables y el machine learning. Dispositivos que permitan la aplicación de métodos no invasivos para detectar la inflamación instantáneamente, así como elementos que permitan monitorizar fármacos y efectividad de los tratamientos contra la artrosis.

Por último, el doctor Jorge Fragío del Hospital La Fe – quien definió la artrosis no como consecuencia del envejecimiento, sino de una multicausa compleja de carácter mecánico que afecta a articulaciones y huesos – realizó un recorrido por los nuevos tratamientos y terapias para combatir la artrosis. Desde su punto de vista, hay mucho recorrido en materia de investigación y desarrollos de terapias para frenar los efectos de la artrosis en los pacientes de manera eficiente.